NOTICIAS GEOMÉTRICAS

Post-Russafart 2014

Reconozco que este año no he podido ver y disfrutar todo lo que hubiera querido de Russafart 2014. Mis obligaciones laborales y la atención al público asistente al espacio creativo de Cristina Ghetti y Claudia Martínez me han retenido y sólo he logrado ver unos ocho espacios expositivos. Y les recuerdo que había más de 100 entre estudios, galerías y otros lugares de ocio. Por lo tanto, es absurdo que intente hacer un resumen de este Russafart como hice hace dos años. La experiencia ha sido totalmente distinta.

Quiero agradecer en primer lugar la atención recibida de las anfitrionas, realmente me he sentido como en casa, más aún con la compañía de Cortarcabezas con quienes he pasado los momentos más divertidos del fin de semana.

Mi pared en Russafart 2014
Mi pared en Russafart 2014

Como pueden ver, este año preparé una colección heterogénea que escapa un poco de la cuadrícula permanente en la que me siento tan cómoda. He salido de mi zona de confort para hacer algo que se integrara en la casa que contenía la exposición, con dos habitaciones cuyo suelo era baldosa hidráulica original.

También he hecho una gran apuesta por la fotografía, no sólo exhibiendo las imágenes de la serie Mi corazón. Tu casa. También he seleccionado 5 fotografías que muestran una de las casas más impresionantes donde he tenido el privilegio de entrar. ( Mi agradecimiento de nuevo a Yolanda Boluda por permitirme compartir una tarde preciosa en su compañía)

Esta serie fue expuesta en La Boba y el Gato Rancio, un local exquisito en la Calle Cuba cuyas paredes comparto con David Serrano y Carmen Gray. Esta exposición continúa todo el mes para que puedan visitarla cómodamente.

 

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escaparate

El proceso.

Nunca he sido verdaderamente explícita con respecto a cómo preparo mis obras, escojo los materiales, ni mucho menos sobre cómo los aplico. El resultado es lo que me importa mostrar, supongo. También tiene que ver con que cuando empiezo a sacar fotos de proceso, generalmente siempre me olvido de fotografiar un paso o dos, con lo que la serie queda incompleta y no se puede publicar. Quería hacerlo, precisamente, con el cuadro de la Calle Progreso, 159. El más grande que he pintado hasta ahora. Por supuesto me puse a pintar y me olvidé de la cámara así que la serie está incompleta. Aun así he pensado en enseñarles parte del proceso igualmente.

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NOTICIAS GEOMÉTRICAS

Un buen año

Si hago un resumen, no puedo decir que este 2013 haya sido un mal año para Geométrica Doméstica. He participado en todas las exposiciones en las que quería estar. He vuelto a la Pinacoteca de Radio. He conocido a una gente maravillosa. Y he pintado un montón.  Algunos cuadros no los he llegado a publicar así que lo hago ahora. Estos pertenecen a la misma serie que Mis Pequeños:

Todos son acrílico sobre tabla. Los marcos han sido realizados, de nuevo, por Jose Antonio H. Navarro. Son de madera de pino teñida y barnizada a la cera virgen.

Por contraste, a Incubarte envié el cuadro más grande que he pintado hasta ahora. Dedicado a la Calle Progreso, 159. Un suelo que me encanta.

Y además, he pintado este cuadro para mi amigo Esteban Hernández, autor de comics-tebeos y fanzines de lectura obligatoria.

geometricadomestica

He actualizado la colección en la pestaña OBRA 2013, que pueden consultar siempre que quieran

 

NOTICIAS GEOMÉTRICAS

INCUBARTE 2013

Me complace y mucho (mucho!) anunciar que estoy felizmente seleccionada para un gran certamen artístico en el que siempre había querido participar: INCUBARTE

Este evento se celebrará del 21 al 24 de Noviembre en Valencia (España).

Hay varios espacios expositivos y aún no sé en cuál estará expuesta mi obra, pero les informaré puntualmente.

Lo que he presentado es el cuadro más grande que he pintado hasta ahora. Grande: 190x130cm. Reproduce un suelo del edificio situado en la Calle Progreso, 159, en el barrio del Cabañal. Valencia.  Conocí esta casa, creo que era un colegio o lo había sido, gracias a una edición de TENDERETE, el festival de autoedición gráfica y sonora.

Hice un estudio sobre este suelo que pueden ver en entradas anteriores. Sin embargo, para no frenar el impacto y generar expectación, por supuesto, he decidido no publicar ninguna imagen hasta que el evento tenga lugar.

Sólo puedo decir: a mi gato le ha gustado tanto que mientras pintaba quiso beber del vaso para limpiar los pinceles.

escaparate, NOTICIAS GEOMÉTRICAS

Mis pequeños

Es raro para mí trabajar en formato pequeño.

Pero debo reconocer que he disfrutado realizando esta serie, Mis Pequeños. He pintado 9 cuadros en apenas 2 semanas. Lo nunca visto. Me sonrío sin querer cuando lo pienso. 9 cuadros. Pues aquí los tienen. Ninguno mide más de 18 cm).  Mi padre ha colaborado en la realización de los marquitos, que forman parte de la propia obra y son indivisibles. Están hechos a mano y cuando abrí la caja en que llegaron, mi estudio se perfumó con el arcaico aroma de la cera virgen con la que suele barnizar y pulir todas las cosas que le importan. Un perfume que perdurará mucho tiempo.

Está previsto que estos cuadros formen parte de una exposición en septiembre-octubre en Valencia, aún están por confirmar algunos detalles. Tenemos todo el verano por delante. Mientras tanto, aquí pueden verlos de lejos.

REFLEXIONES ABSTRACTAS

La emotividad de la geometría.

 Pintar, como escribir, dibujar, hacer música o cualquier otra disciplina, sobretodo artística, es profundamente onanista. Es decir, que el artista lo hace para mayor gloria de su ego, por decirlo finamente. Así se ha construido lenta y felizmente la posición del creador (no confundir con el Creador) a través de los siglos, desde aquellos que pintaban por obligación para un Señor.

El arte desligado del mensaje o del patrón que lo paga ha supuesto un camino largo, interesante de comentar en otro post. El Arte como tema de conversación es un terreno tremendamente fertilizado. Pero no quiero hablar de Historia si no de motivación. 

Pintar, para mí, es un acto placentero. Mucho. Tanto como cualquier necesidad a nivel animal que puedan estar pensando. Tocar el color, mezclarlo, crearlo, distorsionarlo. Distribuir el peso de cada uno en la imagen, extenderlos sobre la superficie. Conocer la reacción de los materiales, la relación entre el soporte y la pintura. Es así de físico. Así se va formando la imagen que quiero ver. Ya he dicho en otras ocasiones que pintar es lo único que puedo controlar en mi vida. Los factores de riesgo que intervienen son mínimos y casi todos inertes: luz, pigmento, absorción (de la pintura por parte del soporte) y el pintor. Eso es lo que me produce tal sensación de plenitud, el hecho de que sea cual sea el resultado, será íntegramente mío. Tanto si tengo éxito como si fallo en mi objetivo. Cada cuadro es un ejercicio, es subir una montaña y llegar a la cima y poner los brazos en jarras. A veces es el Everest, a veces una colina en un vertedero.

Así es Geométrica Doméstica: formal, un estudio costante, un ejercicio necesario. Distancia entre el espectador y el lienzo. Distancia entre el artista y el espectador. Opacidad. La opacidad que oculta todos los sentimientos y emociones que me llevan a pintar ese suelo y no otro; esa composición y no otra. Qué es lo que quiero decir. De qué habla Geométrica Doméstica. ¿Podrá alguien llegar a emocionarse con una de mis piezas tanto como para asimilarla como parte de sí, como una canción, como un tatuaje?

Ese es mi objetivo cuando pinto algo concreto para una persona que amo. Cuando alguien desconocido adquiere una de misobras es un acto de amor diferente pero igual, quiero emocionar a esa persona. Hacer que ese motivo que mira sea suyo. Hacerle un retrato. Inducir al sosiego, o a la lucha, o a cualquier tipo de espiritualidad derivada. Somos Gestalt, supongo.

A veces duelen.

dave

Este cuadro lo pinté para una persona que lo dejó abandonado, como nuestra amistad. Hace unos años de eso. Pero el cuadro seguía en el lugar equivocado. Un lugar doloroso que me recordaba cada vez la pérdida, la enfermedad, el rechazo. Me sentí realmente aliviada cuando lo ví, empaquetado, marcharse a Nueva York. De la mano de alguien que sí lo valoraba y que era totalmente ajena a cualquiera de las circunstancias que dotaron al cuadro de tristeza. Eso me hace un poquito más feliz.

Hoy mi mejor amiga de mi adolescencia ha recibido el cuadro que he pintado para ella y sólo para ella. Estoy tan contenta de que le haya gustado. Estoy feliz de que algo mío forme parte de su hogar, de su intimidad.

Quiero que mi amiga sepa que por ella me he enfrentado al color que más miedo me da pintar, que es el verde. Lo he descubierto esta semana. Nunca pinto cuadros que tengan una dominante en verde. No me gusta mezclarlo y no sé cómo funciona. Puede que incluso sea un defecto físico-ocular-mental por que encuentro la comodidad máxima en los rojos de cualquier tonalidad. Pero me enamora este suelo, que está rescatado y muy bien conservado, y se lo regalo a ella, que es luminosa y valiente. Y como ella es así, así quiero ser pintando para ella: luminosa en blanco y valiente con los verdes. Bella en los fucsias.

Así es la superemotividad en el Arte. Algo que sigo creyendo muy sobrevalorado. Pero aún así, he pensado que ella, igual que muchos otros, se habrá preguntado qué pensaba yo cuando pintaba esa pieza. Pues ya lo saben. Ella y todos.

This is my theory, belongs tome and I own it.

 

 

REFLEXIONES ABSTRACTAS

Mi primer abstracto

Cuando era niña mi madre se empeñó en que hiciera una colección de cromos que se llamaba Maestros de la Pintura. Aun sabiendo de que no podría intercambiarlos con ninguno de mis compañeros de colegio comencé a comprar sobrecitos con mi paga de los domingos. Me fascinaban dos cosas: 1. Eran de las primeros cromos que salían en formato pegatina. 2. Las imágenes eran todo lo misteriosas que pueden parecer cuando tienes más o menos 8 años, es decir: mucho.  Autores, cuadros, épocas. Recuerdo 3 cuadros que concretamente construyeron mi percepción del Arte en aquel momento:

Esta Virgen de Jean Fouquet (1420- 1481) que pertenece al Díptico de Melun 

y que me hizo pensar en que los hombres de aquella época no debían ver muchas mujeres desnudas por que no tenían ni idea de dibujar tetas.

Un autorretrato de Francis Bacon

que me enseñó el horror en el Arte, la deformación de la realidad. Hasta hoy, de hecho, no puedo soportar la obra de Bacon. Sé lo que significa, sé lo que implica y entiendo su importancia, pero supongo que esa primera impresión infantil prevalece sobre el conocimiento adulto y me resulta en extremo desagradable.

Y, por último, este lienzo de Lucio Fontana:

 Éste fue el mayor descubrimiento de todos. Recuerdo pasar mucho tiempo mirando la pequeña pegatina azul entre las otras pegatinas. Una imagen azul con 5 lineas verticales negras. Ni siquiera me habían explicado que eran cortes, menos mal, por que imagínense el shock. Recuerdo pensar cómo era posible que esto se considerara bello, que fuera Arte. Pero no dejaba de fascinarme la belleza del azul ni la disposición de las líneas, que ni siquiera eran paralelas.

Así descubrí el Abstracto. Después vi muchas otras cosas. Mis padres tienen una estupenda colección de libros de arte, que ha alimentado tristemente mis aspiraciones artísticas actuales, y aunque gastaba las páginas de monografías sobre Matisse, Cézanne, Modigliani, algunas cosas de Picasso y de Dalí, Monet y Manet, Gauguin, Van Gogh, Degas….siempre volvía a mi memoria este cuadro de Fontana.

Nadie me habló de este artista hasta que no salí de secundaria y estudié Restauración de Bienes Culturales. Ni siquiera en la Escuela de Arte. Mucho, mucho más tarde de haber empezado aquella colección de cromos imposible de completar.

Nuestra educación tiene muchas carencias. El estudio para la compresión del Abstracto es una de ellas. Este género pictórico surge de una evolución lógica y paulatina que desvincula la Pintura de la Realidad. Maurice Denis dijo en 1890: ” Un cuadro, antes de ser un caballo, una mujer desnuda o cualquier anécdota, es en esencia una superficie plana de colores dispuesta en un orden determinado”, destacando así el lenguaje pictórico sobre su función representativa.

Un cuadro no tiene por qué representar nada (“what you see is what you see”. Frank Stella) El Color y la Forma configuran un lenguaje genuino que no tiene porqué tener relación con estados de ánimo, acontecimientos históricos o personales o cualquier otra cosa que forme parte de la, en mi opinión, sobrevalorada emotividad del ser humano. El Abstracto, además, está por encima del género y del número.

Mucha gente piensa que necesitas un alto conocimiento artístico para llegar a comprender una obra abstracta en cualquiera de sus formas, Pintura, Escultura, Fotografía etc. Vuelvo a ponerles en la situación de la Rosalía de 8 años, sin conocimiento alguno sobre el tema, fascinada por el cuadro de Fontana. No necesité ningún conocimiento para admirar esta obra, para sentirme cómoda en su presencia.

En la actualidad, el Abstracto se ha quedado para las tiendas de decoración, el diseño gráfico y para entretener a los niños en los museos los domingos por la mañana “haciendo pinturillas”. Esto me entristece. Le resta importancia a lo que tantos artistas se esforzaron por construir tanto conceptualmente (Kandinsky, Mondrian, La Bauhaus…) como en su parte más técnica ( vean cómo Ad Reinhard construye sus cuadros negro sobre negro y descúbranlo)

Las grandes masas de color de Rothko…la inteligencia de las formas de Sonia Delaunay, Malevich en toda su trayectoria nos mostraron el camino hacia un lenguaje que ya no es nuevo pero que persiste y en el que aun quedan cosas por explorar.